El 20 de febrero de 1813 se libró la histórica Batalla de Salta, un enfrentamiento decisivo dentro del proceso independentista en el norte del territorio rioplatense. En el entonces Campo Castañares, el Ejército del Norte logró imponerse a las tropas realistas en un combate que consolidó la presencia patriota en la región.
El ejército revolucionario estaba comandado por Manuel Belgrano, acompañado por Eustoquio Díaz Vélez como segundo jefe. Enfrente se encontraban las fuerzas realistas dirigidas por Juan Pío Tristán, quienes ya habían sido derrotadas meses antes en el norte del actual territorio argentino.
La victoria patriota no solo significó un triunfo militar, sino también un paso importante para asegurar el control sobre amplias zonas del antiguo territorio colonial y fortalecer el camino hacia la independencia. Aquel episodio quedó grabado como uno de los momentos más trascendentes de la historia nacional.
Hoy, más de dos siglos después, el lugar donde ocurrió la batalla se ha convertido en un espacio de memoria y también en un atractivo para el turismo histórico. Quienes visitan la ciudad pueden acercarse al emblemático Monumento 20 de Febrero, donde se rinde homenaje a los protagonistas de la gesta.
El sitio, rodeado de espacios verdes y con esculturas que representan a los soldados y líderes de la batalla, permite imaginar cómo se desarrollaron aquellos acontecimientos que marcaron el rumbo del país. Además, recorrer la zona es una oportunidad para conocer más sobre la identidad cultural del norte argentino y disfrutar de la gastronomía, la arquitectura y las tradiciones locales.
Desde el ámbito turístico y cultural, se invita a residentes y visitantes a acercarse, recorrer estos espacios históricos y redescubrir la historia en el mismo escenario donde se escribió una página fundamental de la Argentina. Porque conocer estos lugares no solo permite viajar en el tiempo, sino también valorar el legado que forma parte de la memoria colectiva del país.