Este jueves murió Rubén Patagonia, uno de los máximos referentes culturales del sur argentino. El artista tenía 69 años y se encontraba internado en Comodoro Rivadavia, ciudad donde nació y desarrolló una obra profundamente ligada a la identidad, la memoria y la lucha de los pueblos originarios. Su fallecimiento generó una fuerte conmoción en el ámbito cultural y en la comunidad patagónica.
Nacido el 2 de julio de 1956 como Rubén Chauque y descendiente de tehuelches, inició su camino artístico a comienzos de la década del ’70, entendiendo el arte como una herramienta social, política y espiritual. Su canto fusionó elementos ancestrales patagónicos con recursos contemporáneos, construyendo un estilo único que dialogó con el folclore y el rock.
Editó discos fundamentales como Más Acá del Colorado, Ay, Patagonia, Cutral-Có —producido por Ricardo Iorio— y Volver a Ser Uno, con producción de León Gieco. Además, desarrolló una intensa tarea educativa a través del taller “Volver a Ser Uno”, orientado a la transmisión de las culturas originarias.
También tuvo una destacada participación en el cine, con roles en La película del Rey y otras producciones internacionales. A lo largo de su carrera compartió escenarios con artistas como León Gieco, Divididos, Almafuerte y Víctor Heredia, convirtiéndose en un puente entre la cosmovisión ancestral y la música popular contemporánea.
Rubén Patagonia fue más que un músico: fue una voz imprescindible del sur profundo. Su legado permanece vivo en sus canciones y en la memoria cultural de la Patagonia.
